jueves, 2 de abril de 2009

DOCUMENTO MEMORIA Y BALANCE DE LA OPOSICIÓN

La política gremial, debe ser producto de tres elementos:
a) La caracterización de la etapa.
b) Del balance y la experiencia de luchas anteriores.
c) Las luchas reivindicativas que se deciden dar los miembros de la organización.Insistimos con la idea, NO es lo mismo que este plan sea producto del debate de los
trabajadores en sus ámbitos de resolución colectiva o que sea producto de lo que baja de la cúpula sindical a los trabajadores.
En este caso, la política gremial estará mediatizada por los acuerdos políticos de las cúpulas gremiales, políticas y de sectores del poder. Aquí el sindicato deja de convertirse en una herramienta de lucha, para convertirse en legitimador de las políticas que los sectores de poder quieren imponer sobre los trabajadores.
La Etapa:
Desde las grandes potencias imperialistas, una gran crisis económica se extiende por todo el planeta, y como ya pasó en los años '30, el capitalismo apuesta a salir de ella destruyendo "lo que sobra" en especial los puestos de trabajo. En nuestro país, cuando la presidenta reconoció tardíamente los efectos de la crisis, ya las patronales habían comenzado el ajuste preventivo sobre los trabajadores: adelanto de vacaciones, reducción de horas extras, suspensiones y despidos.
El plan anticrisis presentado por el gobierno, a partir del conflicto con las patronales agrarias benefició nuevamente a los sectores más concentrados, que va desde el blanqueo de capitales mas permisivo que se recuerde, hasta una moratoria impositiva y previsional con reducción de costos laborales para nuevos empleos, pasando por prebendas al sector petrolero, permitiendo el terrible tarifazo de los servicios privatizados, el financiamiento a las automotrices con los fondos de la nacionalización del sistema previsional (ANSES), y la necesidad de hacer caja para afrontar los compromisos internacionales.
Estas medidas, no apuntan a frenar la crisis, sino a garantizar las ganancias extraordinarias de determinados sectores de la burguesía.
El actual gobierno no es más que la forma que los sectores de poder han encontrado para seguir aplicando sus políticas de ajuste sobre la clase trabajadora. Este gobierno no representa un nuevo modelo, ya que son los mismos sectores los que controlan la riqueza en los 70, los '80, los '90 y ahora...solo cambió que sector de la burguesía se enriquece más.
Creemos que para enfrentar la crisis se necesita de un gobierno que garantice el cobro de retenciones y el aumento de la carga impositiva a los sectores más concentrados, que elimine el IVA de los productos de las canasta básica alimentaria y los medicamentos, que aumente los salarios, que invierta en infraestructura y obras públicas que generen empleo.
Es evidente que estas medidas podrán ser impulsadas solo si la mayoría de los trabajadores las entendiéramos como posibles, para que a través de la organización y la lucha, logremos impulsarla. Esta es parte de la responsabilidad histórica de los sindicatos en esta etapa.
La Experiencia:
En este contexto de crisis, tanto la CGT como la CTA reclaman sin luchas a nivel nacional la triple indemnización o la prohibición de despidos por 6 meses, a cambio de un virtual congelamiento salarial (ya no se habla de aumento sino de no perder valor adquisitivo), con el argumento de que todos debemos paliar la crisis, como si los trabajadores la hubiéramos provocado.
En nuestro sindicato, vemos que durante varios años, la política gremial ha estado atada a una caracterización que define al kirchnerismo como una nueva etapa alternativa a la derecha neoliberal de los '90, provocando un alineamiento automático (a veces crítico) con las políticas del gobierno nacional
Esto, durante el año pasado ha tenido varios ejemplos: El no paro al cumplirse un año del fusilamiento del compañero Carlos Fuentealba, al caracterizarlo como un paro golpista, en el contexto del inicio de la lucha gobierno-campo. El alineamiento incondicional con el gobierno en este conflicto, a partir de la falsa dicotomía "gobierno-campo", sin plantear una política independiente de los trabajadores. La aceptación de "pisos salariales" (o techos) en la paritaria nacional en los últimos años (1290 en 2008, 1490 en 2009), que encorsetan las luchas salariales en la mayoría de las provincias.
Para impulsar este acuerdo, la conducción sindical necesita que nuestro sindicato profundice el proceso de burocratización de los últimos años, cerrando canales de participación y discusión de las bases y disciplinando a los trabajadores, ejemplos de esto son: la modificación en tiempo record del estatuto de SUTEBA, alargando mandatos, incorporando la "encuesta" como estatutaria y la creación de tribunales sindícales, para sancionar la "inconducta" de los afiliados. También en el mismo sentido, durante la lucha del año pasado diseminando la sensación de miedo y derrota en las escuelas, ante la inminencia de los descuentos, el no poner en el plano político la lucha contra estos, sino dejándolos en las manos de la patronal (la justicia bonaerense) y peor aún, descartando los mismos métodos de "participación democrática" defendidos durante años por la conducción, para cerrar el conflicto del 2008 con un acuerdo similar al rechazado.
Sin embargo, esta política comienza a darle costos a la conducción: por un lado, el rechazo en la consulta en Octubre del año pasado del acuerdo paritario, obligó a una conducción que no quería luchar a continuar la lucha. Gracias a esto se logró frenar la liquidación del IPS impulsada por Scioli y se logró (aunque insuficiente un piso de 1450$ para el maestro de grado). También debemos mencionar los resultados en la elección de los tribunales de clasificación docente, en la que las listas de la conducción de SUTEBA fueron derrotadas en la mayoría de las regiones educativas de la provincia.
La situación de nuestro sindicato no es producto de errores de una conducción gremial, es el resultado de un claro posicionamiento ideológico y político, que somete los intereses de los trabajadores, a la lógica de las necesidades políticas y presupuestarias del Gobierno nacional y de los Gobiernos Provinciales.Creemos en un sindicato democrático, que fomente y exprese la voluntad de las bases, que impulse la participación y la lucha. Por todo esto, hemos rechazado la memoria y balance, y rechazamos la política gremial 2009 de esta conducción